Los resultados de los ensayos previos de estos días están dejando muy satisfecho al director musical del montaje.
Los resultados de los ensayos previos de estos días están dejando muy satisfecho al director musical del montaje.Los solistas fueron los protagonistas en el día de ayer.
Los solistas fueron los protagonistas en el día de ayer.

´Turandot´, entre bambalinas

Cuando faltan tres días para que Palma reciba ´Turandot´, última ópera de Puccini, los ensayos se suceden para que todo salga perfecto. Las dos representaciones tendrán lugar a las 21.30 horas del viernes y del domingo en el patio de la Miericòrdia

CARLES MULET. PALMA.

Ensayo tras ensayo, el Turandot de Giacomo Puccini
que acogerá Palma los próximos días 29 de junio y 1
de julio dentro de la XXI temporada de Ópera de
la Fundació Teatre Principal, va cogiendo su forma,
su tono. Al igual que el patio de la Misericòrdia,
escenario elegido, y donde ya está casi todo
preparado para la ocasión.

Ayer, triple sesión de estudio para las voces solistas
bajo la atenta mirada de Francesc Bonnín,
responsable la dirección musical del montaje y jefe
del área musical de la Fundació. Consciente de
que tendrá que poner de acuerdo a cerca de
doscientas personas encima del escenario -entre
solistas, orquesta y los dos coros- su experiencia al
frente de obras de Puccini, y el hecho de que no es
la primera vez que se enfrenta a esta pieza le
confieren una tranquilidad asombrosa.

"A pesar de que Puccini es un autor de obras difíciles
debido a su gran dramatismo y teatralidad, Turandot
no es ni mucho menos la más complicada" aseguró
Bonnín. Ni para un director de orquesta, ni para el
público. "Es una obra maravillosa", añadió, "divertida
y espectacular para los músicos y fácil de entrar,
seguir y sentir para el público", explicó.

Sabedor de que dirigir a un grupo tan grande es
"algo peligroso", Bonnín se mostró muy animado
a tenor de como marchan las cosas hasta ahora.
"El ensayo de esta mañana con las sopranos ha sido
una cosa increíble", confesó emocionado.
"Por desgracia no podemos contar todavía con el
Teatre Principal", se lamentó, aunque la obra ,"muy popular", encuentra también en los espacios abiertos un lugar perfecto para ser y para estar.

El reparto de este Turandot augura, a priori, que las cosas deben salir muy bien en la Misericòrdia. Por un lado, el principal, gracias a un casting internacional incontestable, que cuenta con voces tan expertas y reconocidas como la de Giovanna Casolla o el argentino Darío Volonté, en la piel de los protagonistas de la historia. Por otro, por el conjunto de acompañantes y secundarios contrastados -mayoría italiana-, donde la presencia nacional es importante. Y por último, el acento balear, por la solvente Orquesta Simfònica y los polivalentes coros (Ópera e Infantil) de la Fundació del teatro.

"La misma creatividad del argumento la queríamos trasladar al lado musical", explicó el director, "así, optamos por mezclar nuestros activos y recursos musicales con un casting internacional de renombre".

Turandot es la historia de una mujer obligada, por oscuras circunstancias de niñez, a odiar a los hombres. A matarlos cada vez que alguno se quiere enamorar de ella y puede conseguirlo. "Es una mujer frágil que se ha creado un sistema para ocultar sus debilidades", comentó Bonnín, "una mujer que vive con miedo a enamorarse, hasta que un día se sabe perdedora y no le queda más remedio que aceptar el amor", explicó el director.

A pesar de morir antes de finalizar la obra, Puccini dejó las treinta y seis páginas finales proyectadas. Franco Alfano, siguiendo sus indicaciones, la terminó. Desde entonces más de uno se ha atrevido a reinterpretar la conclusión de la pieza. "Es una cosa que no puedo entender", aseguró muy enfadado Bonnín, tras recordar que el Turandot que verá Palma es el original.


26 / 06/ 2007
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